Tomé estas fotografías cuando visitaba a una pareja de amigos finlandeses en 1982. En medio de ese paisaje invernal, ellos eran cálidos, generosos y hospitalarios. De nuestros paseos quedan sólo estas fotos, tomadas con mi vieja Nikkormat y reveladas en mi casa, y mis recuerdos. La Nikkormat tampoco está. Me la robaron  este año, en Semana de Turismo, de mi casa.